miércoles, 24 de junio de 2015

MAE-WAN HO DESNUDA EL PARADIGMA MECANICISTA DE LA MEDICINA OCCIDENTAL CONVENCIONAL Y PROPONE UN VIRAJE HACIA UNA MEDICINA BASADA EN EL HOLISMO

¡SI! A LA MEDICINA ORGÁNICA

por MAE-WAN HO

traducción y resumen: Dr. Jorge Kaczewer


Fuente: 
http://www.i-sis.org.uk/YesToOrganicMedicine.php
http://www.i-sis.org.uk/Medicine_in_a_New_Key.php

El fracaso de la medicina occidental “convencional” y su paradigma mecanicista


EE.UU. gastó 2,2 billones de dólares en cuidados sanitarios en 2007; promediando u$s 7.421 por persona, 16,2 % del GDP, y casi dos veces el promedio de otras naciones desarrolladas. Sin embargo, este sistema médico mayormente avanzado y costoso del mundo es la principal causa de muerte e injuria para sus propios ciudadanos.
Cada año, aproximadamente 2,2 millones sufren de reacciones adversas a drogas, 7,5 atraviesan procedimientos médicos y quirúrgicos innecesarios, y 8,9 millones son hospitalizados innecesariamente.  En 2001, el sistema médico mató a 783.936, mientras que 699.697 murieron de enfermedad cardiovascular y 553.251 de cáncer. Hay gente en todo el mundo que está buscando otras formas de suministrar cuidados para la salud [1] (Medicine in a new key   SiS 43) o sanación reorganizacional [2, 3].

Fritjof Capra ya había previsto los problemas creados por el reduccionismo 30 años atrás en su libro El Punto Crucial [4], donde advirtió sobre el equivocado paradigma Cartesiano mecanicista sigue usándose en la medicina, pese a que los físicos mismos ya lo habían trascendido. Desafortunadamente, esto todavía es verdad hoy en día.

Capra señaló que todas las teorías científicas son aproximaciones a la verdadera naturaleza de la realidad; y que cada teoría es válida para un cierto rango de fenómenos. Nuevas teorías deberían ser halladas para reemplazar a la antigua, o más bien, para extenderla a través de mejorar el enfoque.

Pese a que la biología simple mecanicista de Descartes no pudo ser llevada muy lejos, y tuvo que ser modificada considerablemente durante los subsecuentes trescientos años, lo que yace en la base de la mayor parte del pensamiento biológico contemporáneo es todavía la creencia que todos los aspectos de los organismos vivientes pueden ser comprendidos a través de reducirlos a sus constituyentes más pequeños y estudiar los mecanismos por los cuales interactúan.

La visión reduccionista de la enfermedad eclipsó una teoría alternativa que había sido enseñada unas pocas décadas antes por Claude Bernard, un célebre médico francés generalmente considerado el fundador de la fisiología moderna [4]. El énfasis de Bernard en el equilibrio interno como condición para la salud no pudo sostener su vigencia contra el rápido ascenso de la visión reduccionista de la enfermedad entre biólogos y médicos. La importancia de su teoría fue re- descubierta sólo durante el siglo XX, cuando los investigadores se tornaron más conscientes del rol crucial del ambiente en los fenómenos biológicos. El concepto de Bernard de la constancia del medio interno fue ulteriormente elaborado en la importante noción de homeostasis, un término acuñado por el fisiólogo norteamericano Walter Cannon para denotar la tendencia de los organismos vivientes a mantener un estado de equilibrio interno.

En el siglo XX ocurrió un viraje significativo en la investigación biológica que bien resultará ser la etapa final en el enfoque reduccionista de los fenómenos de la vida, conduciendo a su mayor triunfo y, a la vez, a su fin. Mientras que las células eran vistas como los bloques de construcción básicos de los organismos vivientes durante el siglo XIX, la atención se desplazó desde las células hacia las moléculas hacia mediados del siglo XX, cuando los genetistas empezaron a explorar la estructura molecular del gen. Su investigación culminó en la elucidación de la estructura física del ADN, base molecular de los cromosomas, y el mapeo del código genético, los cuales se erigen entre los mayores logros de la ciencia del siglo XX [4].

El éxito espectacular de la biología molecular en el campo de la genética condujo a los científicos a aplicar sus métodos en todas las áreas de la biología en un intento de resolver todos los problemas a través de reducirlos a su nivel molecular. Por ende, la mayoría de biólogos se volvieron fervientes reduccionistas, preocupados con los detalles moleculares. La biología molecular, originalmente una pequeña rama de las ciencias de la vida, se tornó una forma penetrante y exclusiva de pensamiento que condujo a una severa distorsión de la investigación biológica.

Como el filósofo norteamericano Paul Weiss dijo: “no hay ningún fenómeno en un sistema viviente que no sea molecular, pero tampoco hay alguno que sea sólo molecular”. Esto requerirá un marco conceptual mucho más amplio que el que la biología usa hoy en día.

Entonces, ¿cómo será que cambiará esta situación? Capra cree que el cambio vendrá a través de la medicina. Las funciones de un organismo viviente que no se prestan a una descripción reduccionista –aquellas representando las actividades integradoras del organismo y sus interacciones con el medio ambiente- son precisamente las funciones que son cruciales para la salud del organismo. Debido a que la medicina occidental adopto el enfoque reduccionista de la biología moderna, adhiriendo a la división Cartesiana y desdeñando tratar al paciente como una persona completa, los médicos ahora se ven incapaces de comprender, o curar, muchas de las principales enfermedades actuales. Existe una creciente conciencia entre ellos de que muchos de los problemas que enfrenta nuestro sistema médico derivan del modelo reduccionista del organismo humano sobre el cual se basa. Esto es reconocido no sólo por médicos sino también, e incluso con más fervor, por las enfermeras y demás personal de salud, y por el público en general. Ya existe una presión considerable sobre los médicos para que trasciendan el marco estrecho y mecanicista de la medicina contemporánea y desarrollen un enfoque más amplio y holístico de la salud.

LA MEDICINA EN UNA NUEVA TONALIDAD

http://www.i-sis.org.uk/Medicine_in_a_New_Key.php

La muerte de la medicina
La demanda de atención sanitaria ha puesto a los ministerios de salud bajo suma presión en tanto el incremento en el costo de la medicina está escalando a pasos agigantados. La situación es peor en países sin atención sanitaria nacional que dependa del “seguro social”. En EE. UU., las primas de seguros de salud fomentadas por el empleador se duplicaron entre 1996 y 2006, 4 veces el incremento en el salario [1]; y cada vez más gente se encuentra desprovista de cobertura.

EE. UU. gastó 2,2 billones de dólares en cuidados sanitarios en 2007; promediando $7.421 por persona, 16,2 % del GDP, y casi dos veces el promedio de otras naciones desarrolladas. Sin embargo, este sistema médico mayormente avanzado y costoso del mundo es la principal causa de muerte e injuria para sus propios ciudadanos.
Cada año, aproximadamente 2,2 millones sufren de reacciones adversas a drogas, 7,5 atraviesan procedimientos médicos y quirúrgicos innecesarios, y 8,9 millones son hospitalizados innecesariamente.  En 2001, el sistema médico mató a 783.936, mientras que 699.697 murieron de enfermedad cardiovascular y 553.251 de cáncer [2].

El sistema sanitario está fallando en todo el mundo  [3, 4] ( The Depressing Side of Medical Science Why the Planet is Sick SiS 39). El periodista de salud y autor Nick Regush lo resumió severamente: “La medicina tal como la conocemos, está muriendo… La enfermedad es causada por conflicto de interés, investigación corrupta, ambición por grandes cifras, médicos y científicos pretenciosos, mentira, engaño, invasión por los autómatas relacionistas de la industria farmacológica que están moralmente en bancarrota, políticos y legisladores federales y estatales derelictos… Como periodista, se tornó muy manifiesto ver cuan poco de lo que el Establishment médico hace actualmente puede ser confiable o tomado al pie de la letra. Conferencias de prensa, artículos en revistas científicas, simposios –todos están montados para inutilizar y ofuscar la verdad, para esconder del público las banderas rojas y para abultar las ganancias de los inversores en las empresas que están promoviendo a la ciencia y a los investigadores”.

Domo lo hizo
Regush y otros han identificado correctamente las causas proximales conspirando en la muerte de la medicina. Pero aquellas son todas sintomáticas de una causa más profunda, el obsoleto modelo que domina no sólo la medicina, sino la totalidad de nuestras vidas. Denominémoslo Domo, como corto apodo.

Domo maneja nuestra economía, nuestras industrias; está al acecho detrás de nuestras instituciones políticas, sociales y educativas, sus rulos enredados en el tejido de nuestras vidas. Lo aceptamos irreflexivamente, confundiéndolo con la ineluctable realidad última. Siempre que algo va mal, buscamos a alguien, a otra cosa para culparlos, dejando a Domo vislumbrarse más grande y más fuerte que nunca antes.

Los debates públicos sobre las causas y curas del SIDA [6] ( Unraveling AIDS , ISIS publication), los alimentos transgénicos  [7] (ver por ejemplo GM is Dangerous and Futile SiS 40), la radiación de los teléfonos móviles  [8] (ver por ejemplo Drowning in a Sea of Microwaves SiS 34), los pesticidas  [9] (see Picking Cotton Carefully SiS 34), y más, están todos al servicio de Domo, porque lo dejamos intacto en el proceso de destruirnos a nosotros mismos.

¿No es tiempo de que pongamos a Domo al descubierto?

Ciencia de la muerte versus ciencia de la vida, mecanismo versus organismo
Domo es una visión seductoramente poderosa del mundo como máquina que puede desarmarse, ser analizada, controlada y re-abastecida para satisfacer todos nuestros deseos y caprichos. Fue inaugurado en la revolución industrial y moldeó la historia subsiguiente de nuestro planeta justo hasta la presente crisis múltiple en pleno albor del cambio climático.

La ciencia mecanicista de Domo ya se estaba tornando obsoleta hacia fines del siglo pasado cuando emergió la ciencia del organismo. A continuación resumiremos cómo la ciencia del organismo puede reemplazar a la biología de Domo y revolucionar nuestra comprensión de la salud, y de la salud pública.

La influencia de Domo sobre la biología ha sido de lo más profunda y persistente. Presenta al organismo como un baldío de tornillos y tuercas moleculares sujetos a los principios mecanicistas de cerrojo y llave, empujar y tironear, colisión aleatoria, causación lineal, controlador versus controlado, etc. Las enfermedades son predominantemente vistas como “defectos” en mecanismos moleculares específicos, y definidas como tales. Este es el tipo de pensamiento detrás del proyecto del genoma humano que presenta todos los signos de estar derrumbándose luego de décadas de secuenciar y disecar genomas, y tratar de identificar los defectos genéticos que predisponen a los individuos a diferentes enfermedades (ver [12] From Genomics to Epigenomics SiS 41). Junto con las leyes físicas de la termodinámica de equilibrio y la mecánica estadística, la biología de Domo es esencialmente una ciencia de la muerte que no tiene virtualmente nada que decir sobre la vida.

El libro de Erwin Schrödinger, ¿Qué es la Vida?  [13] , fue una de las primeras críticas respecto de la representación mecanicista de la vida. Fue sumamente elogiado por haber vaticinado el material genético, el ADN. Pero fue mucho menos conocida y más significativa, su predicción acerca de la coherencia molecular de los organismos descubierta por Mae-Wan Ho en su laboratorio en 1992, la cual también, ha sido ampliamente ignorada.
Los organismos presentan un grado tan alto de coherencia molecular que, al observarlos bajo el microscopio de polarización que los geólogos usan para identificar cristales, parecen pantallas de cristal líquido dinámicas. Fotografías de larvas de Drosophila, la conocida mosca de la fruta, lo demuestran con elocuencia en la tapa del libro de la Dra. Ho, El Arcoiris y el Gusano, La Física de los Organismos, que ella me obsequió personalmente en nuestro encuentro en Montevideo en 2001. El libro hoy va por su tercera edición y es el primer libro sobre organismos que realmente trata de contarnos qué es estar vivo.
La ciencia del organismo es predicada en base a una integridad radical o coherencia del sistema viviente, la cual transforma profundamente nuestra visión de la salud y la enfermedad.

El organismo cristalino-líquido cuánticamente coherente funciona mediante la intercomunicación
La integridad del organismo trasciende la  oposición ya antigua entre explicaciones “tope-abajo” y “fondo-arriba”, o el enfoque holístico versus el reduccionista en la biología de Domo. En su lugar, todo nivel singular está trabajando en conjunto simultáneamente, incluso descendiendo hasta moléculas individuales cuyos movimientos están tan correlacionados en los tejidos y las células que hacen que los organismos vivientes se vean como pantallas de cristal líquido. En las filmaciones musicalizadas de organismos vivos bajo microscopia de polarización (el DVD Jazz Cuántico  [15]), Mae-Wan Ho muestra cómo los organismos más activos y las partes más activas de organismos dan los colores más brillantes y luminosos porque son también los de mayor coherencia.

En el organismo coherente saludable, cada molécula singular está intercomunicándose con todas las otras; y cada una se halla tan igualmente controlada como siendo sensible y respondiente. No hay necesidad alguna de empujar-tirar, porque la energía coherente es almacenada a través de todo el sistema, lista para ser movilizada.

Una adecuada descripción para la integridad del organismo es la “coherencia cuántica” extendiéndose por sobre todas las modalidades de actividades vitales, desde ritmos circadianos o circa-anuales muy lentos hasta las ultra-rápidas transferencias de energía entre moléculas en femto-segundos; desde lo extremadamente local hasta lo global. Este enjambre de actividades exquisitamente coordinadas es un “jazz cuántico” [16] ( Quantum Jazz, The Tao of Biology SiS 34) interpretado en base a un espectro musical de 70 octavas, en el cual todo interprete está improvisando espontánea y libremente, manteniéndose sin embargo afinado y enritmado con la totalidad.

La evidencia más accesible respecto de la coherencia de amplitud corporal de los ritmos biológicos proviene de las variaciones fractales y multifractales del ritmo cardíaco saludable, el cual refleja una intrincada correlación de fase entre todos los ritmos mientras que el propio latido del corazón se intermeshes y sincopa en sinfonía con el resto [17] (The Heartbeat of Health, SiS  35). En contraste, el corazón enfermo que dejó de comunicarse con el cuerpo cae en retorno sobre su propio ritmo intrínseco y se vuelve mucho más regular. Esto ha abierto todo un nuevo campo de enfermedad dinámica que puede ser diagnosticada mediante las matemáticas, y posiblemente tratada no-invasivamente mediante técnicas de biofeedback [18] (Happiness Is A Heartbeat Away, SiS 35).

El organismo coherente es una unidad de cerebro y cuerpo, corazón y mente, un manojo indiviso de intelecto, pasión, carne, sangre y fibra que vive la vida al máximo, libre y espontáneamente, afinado no sólo con el ambiente inmediato, sino también con el universo en su totalidad. Esta integridad coherente ideal es también el ideal de la salud.

El agua es el medio, el conducto y el mensaje
El jazz cuántico es posible porque los organismos son cristalino-líquidos; el 70% de agua (en cuanto al peso) conformando los tejidos y las células es una parte integral e imprescindible de la matriz cristalino-líquida que permite que suceda una rápida intercomunicación, por medio de lo cual el organismo puede funcionar como una totalidad coordinada.
Nuevas investigaciones descriptas en la más reciente edición del último libro de la Dra. Ho, Arcoiris Viviente H2[14] [19] ( Water Electric and other articles in the series, SiS 43), muestran como este agua biológica especial en tejidos y células provee el medio, el conducto y el mensaje para la intercomunicación.

El agua cristalino-líquida es la fuente primordial de protones (H+) y electrones (e-), cargas positivas y negativas que saltan a través de los compartimientos celulares, entre las células y los tejidos y las partes más distantes del cuerpo, energizando el organismo, coordinando instantáneamente su metabolismo, su crecimiento y sus otras funciones vitales.

La matriz de agua cristalino-líquida impregna al organismo entero desde los tejidos conectivos extracelulares hasta el interior de toda célula individual. Proteínas especiales de membrana tienen canales repletos de agua que cruzan la membrana celular, actuando como “cables protónicos” para transportar protones dentro y fuera de la célula [20] (Positive Electricity Zaps Through Water Chains, SiS 28). Esta misma matriz transmite el enorme campo electromagnético pulsativo del corazón a través de todo el cuerpo, incluyendo al cerebro, el cual se enritma e intercomunica con los innumerables ritmos locales [18]. Dentro de la célula, transmite las ondas electromagnéticas de frecuencia mucho más alta emitidas por moléculas que dependen de frecuencias específicas para reconocerse unas con otras y coordinar sus acciones incluso a distancia [21] (The Real Bioinformatics Revolution, SiS33).

La matriz cristalino-líquida convierte presión y calor en electricidad (y viceversa), coordinando así los perfectos movimientos de los músculos tanto voluntarios como involuntarios que facultan a algunas personas para ser concertistas de piano, atletas olímpicos o maestros del Kung Fu. Los efectos termoeléctricos y piezoeléctricos, típicos de los cristales líquidos, podrían subyacer a los efectos terapéuticos de masaje y otras “medicinas de energía sutil” [22], posiblemente a través de restaurarle coherencia al cuerpo, así como también de un equilibrio de cargas positivas y negativas.

Canales especiales de agua en espacios confinados alineados por fibras de colágeno poseen el potencial de servir como cables protónicos de superconductancia, siendo en realidad muchos alambres protónicos enrollados juntos [23] (Collagen Water Structure Revealed, SiS 32), y bien podrían corresponder a los meridianos de acupuntura de la medicina tradicional china, como lo sugiriesen David Knight y la Dra. Ho en 1998 [24] (Liquid Crystalline Meridian). Los correlatos anatómicos de los meridianos de la acupuntura permanecen desconocidos hasta la fecha [25] (Acupuncture, Coherent Energy and Liquid Crystalline Meridians, ISIS lecture).

Intrigantemente, el agua próxima a superficies hidrofílicas cargadas, las cuales se hallan por doquier en el organimso, no sólo forman capas cristalino-líquidas ordenadas, sino que también pueden ser cargadas por la luz, siendo la luz infrarroja a 3.100 nm la más efectiva en expandir las capas ordenadas que se tornan cargadas como una batería [19]. Este hallazgo refuerza la imagen emergente de que el agua es el actor principal en la bioenergética [26] (Water and Fire series, SiS 43). Como lo remarcara el laureado con el Nobel Albert Szent-Gyorgyi, el agua es “la madre de toda la vida” [27].

Medicina genética basada en la genética de Domo
Hoy ya fue constatado que los “biológicos”, medicamentos en base a proteína genéticamente modificada, el primero de los cuales fue la insulina, causan eventos adversos y muerte más frecuentemente que las drogas químicas sintéticas [28] (‘Biologicals', Wonder Drugs with Problems, SiS 42). Esto no constituye sorpresa alguna, ya que la ingeniería genética es el epítome de la genética de Domo que no reconoce la totalidad coherente orgánica donde todos los genes y productos genéticos se hallan involucrados en el jazz cuántico. No podés simplemente insertar algo adicional y esperar que encaje en su ranura como una pieza de rasti faltante.

La genética de Domo ya había sido reemplazada por la genética del genoma fluido cuando el primer biológico fue comercializado [29] (Living with the Fluid Genome, ISIS publication), siendo el genoma fluido parte y parcela del organismo coherente perfectamente sintonizado con su ambiente, en constante comunicación con este, alterando la expresión genética y a los genes mismos.

Décadas de secuenciar y disecar el genoma humano con la esperanza de identificar genes para enfermedades han servido sólo para confirmar que las causas reales de una salud afectada son mediambientales y sociales [12] (From Genomics to Epigenomics, SiS 41). No son los mensajes genéticos codificados en el ADN genómica, sino las modificaciones epigenéticas ambientalmente inducidas las que abrumadoramente determinan la salud y el bienestar de la gente. La nutrición temprana y el cuidado parental juegan un importante rol en la salud física y mental de un individuo [30] (Caring Mothers Strike Fatal Blow against Genetic Determinism, SiS41), y es a estos aspectos a los que se debe prestar atención al prestar la atención primaria de la salud.

La medicina de Domo debe irse, pero se necesita una investigación básica para la nueva medicina orgánica
La medicina de Domo es obsoleta y está haciendo más daño que bien. Es por eso que la gente está prefiriendo las medicinas complementarias, no todas basadas en conocimientos bien fundamentados, sin embargo.

En mayo de 2009, el 67% de los suizos votó a favor de un una ley constitucional para la medicina complementaria [31]. El voto suizo refleja la creciente importancia de la medicina complementaria en Europa. Alrededor de un 65% de europeos informó haber utilizado medicinas complementarias y alternativas, con 30-50% usándolas como auto-apoyo y 20% habiendo consultado un médico alternativo durante el pasado año.

En contraste con el crecimiento en popularidad de la medicina complementaria, la ciencia del organismo que podría apuntalarla ha languidecido, siendo valientemente desarrollada por sólo unos pocos pioneros tales como Jim Oschman [22], anteriormente un biólogo celular.

Hasta aquí, un resumen de la física básica del organismo y sus potenciales conexiones con patologías dinámicas y terapias complementarias. Una nueva “medicina orgánica” podría combinar lo mejor de enfoques no-invasivos, no-destructivos de ambos, los sistemas médicos tradicionales y la ciencia contemporánea lo cual también revitalizaría las medicinas aborígenes en todas las culturas y proveería una atención sanitaria accesible para todos. Este proyecto es de la mayor urgencia en vista del incremento en la amenaza de enfermedad pronosticable par estos tiempos de cambio climático.



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